José Bautista

lunes 12 de septiembre de 2011

EsLOVEnia, paraíso por descubrir para todos los públicos

-¡la estamos cagando!, o reservamos ya o el vuelo nos saldrá tan caro que tendremos que viajar en coche, pero no te preocupes cariño que tenemos a la vuelta de la esquina lugares precisos que no conocemos y seguro que nos sorprenderán.
- ¿Cómo!!?, de eso nada, menudo rollo - me dijo ella - hay que ir a un sitio raro, distinto, desconocido, lejano …
Era finales de abril y eso era lo que quería escuchar y me puse a la emocionante tarea de preparar un viaje, el viaje del verano del 2011.

jueves 31 de marzo de 2011

Héroes

Me encanta la palabra héroe.
Es fácil pasar de héroe a villano, que le pregunten a los Gadafi o Ronaldo de turno. Existen héroes de guerra, de ficción y hasta del silencio, hoy mi amigo y compañero de trabajo Nono, fuente inagotable de sabiduría, me ha enviado un artículo que versa sobre un nuevo concepto de héroe, un tipo que podemos encontrar en nuestro entorno de trabajo sin mucho esfuerzo, un tipo peligroso, pero que a mí me resulta muy, muy cómico, el héroe informático. Lo firma un tal Javier Garzás y os recomiendo la lectura en particular a los que estáis pringaos en el poco agradecido mundillo del desarrollo del software.


viernes 1 de enero de 2010

Despropósitos para el 2010

Durante las vacaciones veraniegas y no ahora es cuando consigo visionarme más feliz. Me imagino exfumador, más comprometido con los míos, más atento y comprensivo con mi chica, hasta un poco "cachas" y todo tú, cagaté! ... es decir que ves el negativo de ti mismo, el que te gustaría ser y te das cuenta que los propósitos incumplidos se repiten año tras año y eres el mismo pringao de siempre pero con un año más y alguna neurona menos, intentando convencerte de que esta vez sí lo conseguirás. Ya digo que esto a mí me cala en veranito, cuando paseo tranquilamente por la playa o me tomo una caña en la terracita y voy diseñando mi futuro anual seleccionando minuciosamente los buenos propósitos para el próximo curso. Después los apunto en una libreta, este detalle es muy importante.

El ir y venir en la escala de valores de cada uno nos va descubriendo esas carencias en forma de despropósitos periódicos y frustrantes que siempre han estado ahí y que nos hacen pensar que maduramos porque le damos más importancia a lo que antes nos parecía banal.

Me pregunto si esto solo me sucede a mí o es generalizado. En cualquier caso el mero hecho de identificar los propósitos y anotarlos en una lista con prioridades para mí ya es un clásico de las vacaciones que me genera una sensación placentera derivada de la liberación de saber que si consigo lo que me acabo de proponer este será un año cojonudo. Es una inyección de ilusión que te mantiene en actitud positiva.